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3.Jun.2013 / 04:26 pm / Haga un comentario

El diputado convoca a todos los venezolanos de buena voluntad a sumar esfuerzos contra la violencia, por la paz

Manuel Isidro Molina | ÚN .- Optimista sobre el finiquito y aprobación de la Ley para el Desarme, Control de Armas y Municiones en los próximos días, el diputado William Fariñas, presidente de la Comisión Permanente de Defensa y Seguridad de la Asamblea Nacional, convoca a todos los venezolanos de buena voluntad a sumar esfuerzos contra la violencia, por la paz. Y en el ámbito castrense defiende la nueva «doctrina militar bolivariana para la defensa integral y el desarrollo independiente de la nación», que apunta a la cooperación latinoamericana y caribeña a través de novedosos esquemas como el Consejo de Defensa Suramericano de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

«El esfuerzo (parlamentario) ha sido exitoso porque se ha integrado a los sectores públicos y privados» involucrados en los ámbitos que abarca el proyecto de la «Ley Desarme», a partir de un proyecto introducido por el partido Primero Justicia y otro presentado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) en representación del gobierno del entonces presidente Hugo Chávez.

Esa circunstancia -según explicó Fariñas- motivó que se integraran ambas iniciativas políticas y se dejara el proyecto de ley en manos de una comisión mixta de las comisiones permanentes de Defensa y Seguridad y de Política Interior. Se involucró al Ministerio Público, a la Defensoría del Pueblo y al Poder Judicial. Las empresas de seguridad y transporte de valores también fueron escuchadas, como las asociaciones de tiro deportivo y las agrupaciones de ganaderos y campesinos, que viven situaciones muy particulares de inseguridad y autoprotección. No faltó el análisis del derecho internacional comparado: «Nos dimos cuenta de que Venezuela, en sus planteamientos en esta materia legislativa, está a la vanguardia en América Latina», dice nuestro entrevistado con orgullo.

¿Esta amplitud en la discusión augura que la ley se aplique sin exclusiones?

Yo creo que lo primero es que se está consciente del reto que se tiene. El tema de la violencia criminal es un tema central que nos ataca a todos por igual, ataca a la sociedad; lo catalogo de pandemia, las cifras son espeluznantes, a nivel mundial.

¿Esa conciencia y el nivel del problema no hacen que el aspecto ético forme parte de la discusión y del ataque a la violencia criminal?

Hay intereses crematísticos, mercantiles perversos en este mercado de las armas. Estados Unidos produce ocho millones de armas anuales, para mantener un flujo permanente de tráfico ilegal para toda América. Es un negocio que debemos combatir todos los estados, y nuestra ley lo hace, tiene un carácter punitivo con un capítulo dedicado a las sanciones administrativas y penales.

¿De los funcionarios?

Sí, funcionarios que contrabandeen armas van a tener el doble de la pena, sean militares o civiles en el ámbito de la seguridad; igualmente quienes trafiquen (*) armas hacia las cárceles, aunque el espíritu de la ley es orientador. Por eso estamos proponiendo en la ley que el Ejecutivo considere una amnistía, porque muchos ciudadanos en Venezuela poseen armas ilegales; tenemos que abrir campo a la entrega voluntaria de armas de fuego.

¿Y si son armas implicadas en homicidios, por ejemplo?

No pueden estar involucradas en delitos, por supuesto. Estamos hablando para esa tenencia «natural» de armas ilegales.

¿Esa amnistía vale para grupos políticos armados? Se dice que los Tupamaros tienen armas, que La Piedrita tiene armas…

Para todos, no estamos haciendo distinción desde el punto de vista grupal, pero sí hay responsabilidades personalísimas de cada quien en el uso de las armas.

¿Qué influencia ha tenido el persistente llamado del presidente Maduro sobre la necesidad de la paz en Venezuela?

Totalmente. Ese llamamiento que ha hecho el presidente Maduro está teniendo efectos sobre las barriadas y las bandas juveniles. Claro, tengo que informarlo así porque es un trabajo muy confidencial, porque cuando un joven tiene un arma en un barrio, y de alguna manera esa información sale publicada, se está exponiendo a perder la vida.

¿Cómo generar confianza en cuanto a la preservación de la seguridad personal de quien entrega un arma?

Por un lado, nosotros estamos con esta visión de amnistía, dándole cabida a estos jóvenes, pero vamos a ser contundentes en la parte punitiva. Por supuesto que vamos a respetar los derechos humanos. La gente nos pide resolver aspectos de estudio, socioproductivos y hasta de cambio de residencia, y debemos hacerlo para preservar la vida de estos muchachos. Y quiero que se interprete, de verdad, de la mejor manera.

¿El aporte de la Fuerza Armada Nacional, por su experiencia y competencias, qué tal ha sido?

La Fuerza Armada ha hecho sus aportes, está dispuesta, la Daex (Dirección General de Armas y Explosivos del Ministerio de la Defensa) tiene todos los equipos y la tecnología de control; a Cavim (C. A. Venezolana de Industrias Militares) la hemos definido como la única empresa que va a comercializar, importar o distribuir cualquier tipo de armas.

Por la norma constitucional que concentra todos los ascensos militares en el Presidente de la República, ¿la Comisión de Defensa y Seguridad no se siente como en la cuneta?

No, en absoluto. Primero, porque la Fuerza Armada y la doctrina militar de hoy en día no son lo que fueron durante la Cuarta República, y hay que decirlo tajantemente. La doctrina de la seguridad nacional aplicada hasta 1999 no está vigente. Al cambiar la doctrina han cambiado la formación, la visión de la articulación que se tiene con el pueblo y el cumplimiento de la misión.

¿De eso hacen seguimiento ustedes en la comisión?

Por supuesto, nosotros ejercemos control político sobre esa situación. La comisión analiza todos los problemas que en materia de seguridad y defensa o de la vida militar ocurren en el país.

¿Menos los ascensos?

Menos los ascensos, pero claro que con los ascensos también, porque cuando hay alguien que por motivos personales siente que se le han violado sus derechos, tiene la opción de la Comisión de Defensa.

Fariñas nos habló de «defensa integral en corresponsabilidad no sólo de las Fuerzas Armadas, (también) de los poderes públicos, la sociedad civil, los movimientos sociales, de toda la ciudadanía en general que capta muy bien el Plan Patria Segura», porque ve al soldado, al militar como aliado. «Yo vengo de la doctrina de los años ochenta y noventa, yo recibí órdenes de ir a masacrar al pueblo, eso generó insubordinación, cuestionamientos: generó el huracán bolivariano, entre otras cosas.

«Ahora, no. Ahora la Fuerza Armada Nacional Bolivariana está consustanciada con los problemas de la nación, lo vemos en las misiones. ¿Por qué? Porque la Fuerza Armada venezolana es de extracción popular, somos el mismo pueblo, los soldados son el mismo pueblo. La burguesía nunca ha prestado servicio militar; el pueblo que se hizo soldado, oficial, general, sigue siendo el mismo pueblo, con sus familiares, tiene un profundo respeto por los derechos humanos y por coadyuvar en el desarrollo de sus compatriotas y de la nación».

¿Comparten otra visión?

Es la doctrina militar bolivariana.

Eso pasa por la formación. ¿Cómo evalúa la Comisión de Defensa la calidad de las academias militares en la formación de oficiales?

Tenemos permanente contacto, a través del Ministerio de la Defensa, con el sector de la educación militar. Yo hago vida pedagógica en las escuelas; no sólo doy conferencias, tengo contactos con las academias militares. Nuestro presidente (de la Asamblea Nacional) Diosdado Cabello, que sigue siendo un soldado, un patriota; el diputado Pedro Carreño (jefe de la fracción parlamentaria del Psuv), el vicepresidente de la comisión (Néstor León Heredia), también es militar, y congeniamos en ese espíritu… Nosotros estamos al pulso de lo que está ocurriendo en la Fuerza Armada. Ese espíritu de estar en el pulso y de respeto lo tenemos en el seno de la Comisión de Defensa y Seguridad; los diputados de la oposición que hacen vida en la comisión saben de la seriedad con que manejamos estos asuntos.

¿No le censuran información a los opositores?

En lo absoluto. Ahí se han dado discusiones como el caso de los helicópteros, cuando se cayeron unos, en meses pasados. Las investigaciones se dan en ese sentido y estamos abiertos al debate. La comisión y la AN están al tanto de lo que ocurre en la Fuerza Armada y no le hace falta inmiscuirse en materia de ascensos, en absoluto, sentimos que es una potestad, en el marco constitucional, del Comandante en Jefe de la Fuerza Armada, y eso lo respetamos, absolutamente.

¿Cuál cambio percibe de un mando militar, el de Chávez, a uno civil, el de Nicolás Maduro, en Miraflores?

Nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana es profundamente democrática, de apego constitucional. Uno, como militar, sabe que el liderazgo de nuestro bien amado comandante Chávez, es de un soldado, conocía en profundidad esto, pero a mí, en lo personal, me sorprendió cómo una de las primeras decisiones que toma el presidente Nicolás Maduro como comandante en Jefe de la Fuerza Armada, fue la Misión Negro Primero. Eso indica la sabiduría, el talante y la majestad que tiene como Comandante en Jefe. Claro, es una inspiración con el comandante Chávez, pero esa conciencia, esa cercanía que tuvo el presidente Nicolás Maduro con la Fuerza Armada, olvídate, esas cosas se captan. Gracias a Dios, lo está llevando con profundo respeto. Me siento representado en nuestro Comandante en Jefe. Distinto es irse a reunir con Uribe, llamar a pagar la rabia contra otro venezolano; ese tipo de cosas no caen bien en la Fuerza Armada. Por eso lo digo y lo sostengo: Capriles no tiene ni el talante ni el porte para ser comandante en Jefe de la gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

¿Usted está consciente de que estamos viviendo la era poschávez?

No. Yo no creo que hay era poschávez. Yo siento a Chávez vivo; la verdad, que sí. Hay una dinámica política natural, pero la política se basa en la doctrina, en los principios, en los valores. Claro, físicamente no está, pero recurrimos a su pensamiento, lo sentimos palpitar entre nosotros. Creo que esa es una grandeza que ha tenido la figura de Chávez: creó una conciencia política y ahí está. Yo no siento al «poschávez», comenzando por la presencia de nuestro presidente Nicolás Maduro, de Diosdado Cabello, de Elías Jaua; y más allá de nosotros, está el pueblo: ¡el pueblo es profundamente chavista! ¡Tú no sabes cuánta falta nos hace Hugo Chávez! El maestro, para nosotros, es Hugo Chávez.

(*) El artículo 125 del Proyecto de Ley para el control de Armas, Municiones y Desarme, publicado en la página web de la Asamblea Nacional en abril de este año, establece prisión de 20 a 25 años para quien trafique armas de fuego y municiones.

Cortesía de Últimas Noticias.

 

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